Yo sumisa… y gorda.

En todo el mundo se ha creado la falsa idea de que un cuerpo esbelto o trabajado es el ideal para cualquier hombre o mujer que exista sobre la tierra.…

En todo el mundo se ha creado la falsa idea de que un cuerpo esbelto o trabajado es el ideal para cualquier hombre o mujer que exista sobre la tierra. Dentro del mundo BDSM, salvo contadas ocasiones, también se ha bombardeado con esta idea.

Tanto así que en todas las búsquedas de imágenes que hagamos, siempre aparecen sumisas y sumisos delgados. Si bien es cierto que cada uno tenemos derecho a elegir qué nos gusta y qué no, así como decir que no cuando algo no es de nuestro agrado; ¿por qué siendo profesionales aceptamos cualquier tipo de complexión?

Durante el tiempo que he sido practicante del BDSM, he notado cómo, tanto hombres como mujeres, se guían por el estereotipo que les han vendido: el deseo de una sumisa “estética” es por muchos un ideal erróneo. Asimismo, la idea de un dominante esbelto, trajeado y de ”revista”, es el prototipo de algunas sumisas.

¿Pero qué hay de todos aquellos practicantes que no tienen ni uno de estos aspectos, no usan traje ni tienen cuerpo trabajado? ¿De aquellas que no usan súper tacones ni corsés ajustados hasta las costillas? En muchas ocasiones he visto el rechazo que generamos las personas gorditas, tanto en el mundo vainilla como dentro del BDSM, al punto de conocer proyectos a los que no somos invitados por cuestiones de estética o por mera gordofobia.

Lamentablemente en nuestro país el índice de personas con sobrepeso es muy alto, siendo México el país número uno en obesidad, aunque cabe aclarar que no todos tienen esa condición por sedentarismo, sino por problemas metabólicos, hormonales y cuestiones médicas.

El ser una persona gorda no restringe en nada. Algunos contamos con una flexibilidad bastante buena y la circulación en perfecta condición. También nos excitamos, nos masturbamos, exploramos nuestra sexualidad. También sentimos, nos entregamos y sabemos explotar nuestra sumisión. Somos sexys, impecables, fuertes y muy, muy cachondos.

Cualquier práctica puede ser aplicada a nosotros, siguiendo las recomendaciones pertinentes. Ser gordo no nos impide nada, somos nosotros mismos quienes ponemos nuestras limitantes. Y como digo: LA ÚNICA LIMITANTE EXISTENTE ES EL RECHAZO DE LOS MISMOS PRACTICANTES. Asimismo, estoy en pro de que cada uno tiene el derecho de elegir con quién jugar, interactuar y desarrollar su práctica; es válido y no está mal. Lo malo es que se ataque y se expresen argumentos faltos de información.

Hace tiempo una marca de cosméticos inició una campaña contra la extrema delgadez o, mejor dicho, a favor del sentido común. Explicaba que en el mundo hay 3,413 millones de mujeres (de un total de casi 7,000 millones de habitantes), y de éstas sólo 8 millones son modelos. El resto de las mujeres del mundo son normales, con defectos y virtudes como cualquier otra persona y muchas de ellas gordas.

Se podría pensar que una persona con sobrepeso suele tener su autoestima baja, que quizá necesita de alguien que la valore, estimule y le haga sentirse bien con su cuerpo. Sin embargo, no siempre es cierto, ya que hay otras muchas que se encuentran bien consigo mismas, en las que el sobrepeso no supone un motivo para perder su autoestima o para no sentirse bellas e, incluso, para no sentirse atractivas. Y también puedo afirmar que el sobrepeso no es, en todo caso, exclusivo de las sumisas: hay Dominantes y Dóminas con sobrepeso así como sumisos en las mismas circunstancias. Es decir; la proporción se reparte entre todos al igual que en la sociedad.

Todos como practicantes sabemos que una sumisa es una mujer fuerte psicológicamente, con una capacidad de entrega no sólo física sino también mental, y una entrega de esa magnitud sólo debería hacerse desde la consciencia y la responsabilidad de una misma. Tengamos la figura que tengamos no restringe ni minimiza en nada la capacidad de sumisión.

Yo, como sumisa y ahora switch gorda, he sido azotada, semi-suspendida, inmovilizada, marcada y tengo la seguridad de que todas las prácticas realizadas en mí no se han basado en mi físico, sino en mi capacidad de asumir y tomar el papel que me corresponde.

Por ello también puedo decir que el físico no es una garantía de rendimiento, de entrega, ni de servilismo. Cada uno somos diferentes en capacidades y pensamientos. Y a ti, ¿qué te limita?

Comentarios

8 respuestas

  1. Avatar de Amo Sádico
    Amo Sádico
    1. Avatar de Raven Cerise
      Raven Cerise
  2. Avatar de silvia
    1. Avatar de Raven Cerise
      Raven Cerise
  3. Avatar de Sir Schubert
    Sir Schubert
    1. Avatar de Raven Cerise
      Raven Cerise
  4. Avatar de claudia
  5. Avatar de Mary C

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *